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La noche, Jorge Gómez Jiménez (Venezuela)

La noche
en una llanura de tela
ante ti
te acerca a tu fiera

A grandes zancadas
a tientas
en la oscuridad
encuentras el destino de sangre
que te depara tu fiera
oculta en la tela
de tu noche

03/01/2009 15:39 poemasinolvidables Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La Jaula, Alejandra Pizarnik (Argentina)

Afuera hay sol. 
No es más que un sol 
pero los hombres lo miran 
y después cantan. 

Yo no sé del sol. 
Yo sé la melodía del ángel 
y el sermón caliente 
del último viento. 
Sé gritar hasta el alba 
cuando la muerte se posa desnuda 
en mi sombra. 

Yo lloro debajo de mi nombre. 
Yo agito pañuelos en la noche y barcos sedientos de realidad 
bailan conmigo. 
Yo oculto clavos 
para escarnecer a mis sueños enfermos. 

Afuera hay sol. 
Yo me visto de cenizas.

03/01/2009 15:38 poemasinolvidables Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

¿Para qué buscar a Dios en las estrellas?, Gabriela Mistral (Chile)

¿Para qué buscar a Dios

en las estrellas?

¿Para qué buscarlo tras

la Muerte?

Y no encontrarlo dentro

de la vida

si la atraviesa como un

viento fuerte,

si como olor la tiene

traspasada

¿Para qué buscarlo tras

la Muerte?

 

03/01/2009 15:34 poemasinolvidables Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Premio al Blog con Vida

Hemos recibido de parte del blog Historias de la Señora Juanita, el premio al Blog con Vida, el que agradecemos mucho, porque quiere decir que los poemas sí tienen vida.

Para contnuar este meme vamos a premiar al único Blog con Vida que conocemos en el área de la Educación. Se trata de Educación y Pedablogía para e Siglo XXI de mi virtual amigo el Profesor Benedicto González.

Por eso nos vamos a permitir un cambio en las bases de este concurso y no premiaremos a nadie más.

¡Saludos!

 

03/01/2009 15:30 poemasinolvidables Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Susurros, Benedicto González (Chile)

Siempre mis versos

serán silencios

en tus oídos,

susurros suaves,

simples palabras

sin un sentido.

(Nota: este poema, de mi amigo Benedicto González, es para recitarlo al oído...)

06/11/2008 04:17 poemasinolvidables Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Rubaiyat, Omar Khayyam (Persia)

RUBAIYAT

I
Todos saben que jamás murmuré una oración.
Todos saben también que jamás traté de disimular mis defectos.
Ignoro si existen una Justicia y una Misericordia.
Si las hay, estoy en paz, porque siempre fui sincero.
II
¿Qué vale más? ¿examinar nuestra conciencia sentados en una taberna
o posternarnos en una mezquita con el alma ausente?
No me preocupa saber si tenemos un Dios ni el destino que nos reserva.
III
Sé compasivo con los bebedores. No olvides que tú tienes otros defectos.
Si quieres alcanzar la paz y la serenidad,
piensa en los desheredados de la vida y en los pobres que viven en el infortunio.
Entonces te sentirás feliz.
IV
Procede en forma tal que tu prójimo no se sienta humillado con tu sabiduría.
Domínate, domínate. Jamás te abandones a la ira.
Si quieres conquistar la paz definitiva,
sonríe al Destino que se ensaña contigo y nunca te ensañes con nadie.
V
Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy.
Toma un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna
y bebe pensando en que mañana
quizá la luna te busque inútilmente.
VI
De cuando en cuando los hombres leen el Corán, el libro por excelencia,
¿Pero quién es el que a diario se deleita con su lectura?
En el borde de todos los cálices colmados de vino,
triunfa cincelada una secreta verdad que debemos saborear.
XI
Toda mi juventud retoña hoy.¡Sírveme vino!
No importa cuál...¡No soy exigente!
En verdad, al mejor lo encontraré
tan amargo como la vida.
XVIII
¿Insistiré aún en colmar de piedras el Océano?
Solo desprecio siento por los libertinos y los devotos. Khayyám:
¿Quién puede afirmarte que irás al Cielo o al Infierno? Ante todo: ¿Qué entenderemos por tales palabras?
¿Conoces a alguien que haya visitado estas regiones misteriosas?
XX
Fugaces son nuestros días y huyen
como el agua de los ríos y los vientos del desierto.
Empero, dos días me dejan indiferentes:
El que ayer murió y el que mañana no ha nacido.
XXI
¿Cuándo nací?¿Cuándo moriré?
Nadie recuerda el día de su nacimiento ni es capaz de prever el de su muerte.
¡Ven dócil bienamada!
Quiero olvidar en la embriaguez el dolor de nuestra ignorancia.
XXV
Suelo ir a sentarme en primavera, a la riba de un campo florecido.
Cuando una esbelta doncella me ofrece su cáliz de vino,
no pienso para nada en mi salud.
En verdad, valdría menos que un perro si tuviese tan grosera preocupación.
XXVI
El mundo inabarcable: Un grano de polvo en el espacio.
Toda la ciencia del hombre: Las palabras.
Los pueblos, las bestias y las flores de siete climas son sombras.
El Fruto de tu constante meditación es la Nada
XXX
Me dijo el corazón: " Quiero conocer, quiero aprender.
¡Instrúyeme tú Khayyám, que tanto has estudiado!"
Al pronunciar la primera letra del alfabeto, me replicó el corazón:
"Ahora ya sé, Uno es la primera cifra del número que nunca tiene fin.
XXXI
Nadie puede comprender lo inefable.
Nadie es capaz de ver lo que se oculta detrás de lo aparente.
Todas nuestras moradas son provisionales, salvo la última:
La morada de la tierra.¡Bebe vino! ¡Basta de inútiles palabras!
XXXII
La vida no es mas que un juego monótono
en el que con certeza encontrarás dos premios:
El dolor y la muerte. ¡Feliz el niño que murió al poco de nacer!
¡Más feliz aún aquel que no tocó el mundo!
LIV
Un jardín, una cimbreante doncella, un cántaro de vino,
mi deseo y mi amargura:
He aquí mi Paraíso y mi Infierno.
Pero ¿ quién ha recorrido el Cielo o el Infierno?
LVII
Escucha lo que la sabiduría te repite día tras día:
La vida es breve.
En nada eres semejante a las plantas
que retoñan luego de podadas.
LIX
Mi nacimiento no trajo ningún bien al mundo.
Mi muerte no disminuirá ni su esplendor ni su grandeza.
Nadie pudo jamás explicarme para qué he venido,
ni por qué he venido ni por qué me iré.
LX
Caeremos en el camino del Amor y el Destino nos aplastará.
¡Oh doncella, oh mi cáliz encantado,
levántate y dame tus labios
antes de que llegue el fin y me convierta en polvo!
LXVII
No tengo miedo a la muerte.
Prefiero este hecho ineluctable al que me impusieron el día que nací.
¿Qué es la vida?
Un bien que yo no elegí y que devolveré con indiferencia.
LXIX
Escucho decir que los amantes del vino serán condenados.
No existen verdades comprobadas, pero hay mentiras evidentes.
Si quienes aman el vino y el amor van al Infierno,
vacío tiene que estar el Paraíso.
LXXII
Un poco de pan, un poco de agua fresca
La sombra de un árbol y tus ojos.
Ningún sultán más feliz que yo.
Ningún mendigo más triste que yo.
LXXIII
¿Por qué tanta delicadeza, tanta ternura al comienzo de nuestro amor?
¿Por qué tantos cariños, tantas delicias después?
y por que hoy tu único placer es desgarrar mi corazón
¿ Por qué?
LXXVI
Se habla de un Creador , que creó a los seres para destruirlos
¿Por qué los feos? ¿Por qué los hermosos?
¿Quién es el responsable de estas diferencias?
No sé nada, no comprendo nada...
LXXX
Tal aroma de vino emanará de mi tumba
que los transeúntes se embriagarán.
Tal serenidad rodeará mi fosa,
que los amantes no se podrán alejar.
XCVI
No te olvides de recoger todos los frutos de la vida.
Corre a todos los festines
y elige los cálices más grandes.
Dios no lleva cuenta de nuestros vicios y virtudes.
CXIII
En una taberna pedí a un anciano discreto
noticias de los que se fueron:
"No volverán. Es todo lo que sé.
¡Bebe vino!" -me respondió.
CXXII
Bebo vino como la raíz del sauce bebe el agua cristalina del arroyo.
Solo Dios es Dios y Dios todo lo sabe-¿eso dices?-
Cuando me creó, sabía que bebería vino.
Si me negara a beber, la ciencia de Dios fracasaría.
CXXVIII
Cierra tu Corán. Piensa en libertad y encara sin miedo el cielo y la tierra.
Al pobre que pasa, entrégale la mitad de lo que posees.
Perdona a todos los culpables.
No entristezcas a nadie y escóndete cuando sientas deseo de sonreír.
CXLVII
Cuando te tambalees bajo el peso del dolor, y cuando agotes el manantial del llanto,
piensa en las silvestres yerbas que la lluvia como espejo bruñe.
Cuando te exaspere el resplandor del día, y cuando anheles que una noche eterna se abata sobre el mundo,
piensa en el despertar de un niño.
CLIII
Visto que nuestra suerte es sufrir para después morir
¿anhelaremos que nuestro mísero cuerpo vuelva de prisa a la tierra?
¿Y el alma, que Dios espera para juzgarla según sus méritos?- preguntaréis-.
Os contestaré cuando reciba noticias de alguien que torne del otro mundo.
CLXII
Sólo te fijas en las apariencias de los seres y las cosas.
Tienes idea de tu ignorancia, pero te niegas a renunciar al amor.
Recuerda Dios creó el amor,
lo mismo que creó ciertas plantas venenosas.
CLXIV
Infeliz ; nunca sabrás nada.
Jamás resolverás ni uno solo de los misterios que nos rodean.
Desde que las religiones te prometen el Paraíso.
Intenta crearte uno en la tierra; porque el otro quizá no exista.
CLXIX
Silencio ¡Oh mi dolor!
Déjame buscar un consuelo.
Es necesario que viva. Los muertos no tienen memoria.
Y yo anhelo volver a ver sin cesar a mi bienamada.
CLXX
Laúdes, cálices y perfumes, bucles y ojos color de almendra ,
juguetes que el tiempo pudre ; juguetes.
Austeridad, labor y meditación, soledad, oración y renunciamiento
Cenizas que el tiempo disemina. Cenizas

01/05/2008 02:11 poemasinolvidables Enlace permanente. sin tema Hay 3 comentarios.

Soliloquio del individuo, Nicanor Parra (Chile)

Yo soy el Individuo.
Primero viví en una roca
(Allí grabé algunas figuras).
Luego busqué un lugar más apropiado.
Yo soy el Individuo.
Primero tuve que procurarme alimentos,
Buscar peces, pájaros, buscar leña,
(Ya me preocuparía de los demás asuntos).
Hacer una fogata,
Leña, leña, dónde encontrar un poco de leña,
Algo de leña para hacer una fogata,
Yo soy el Individuo.
Al mismo tiempo me pregunté,
Fui a un abismo lleno de aire;
Me respondió una voz:
Yo soy el Individuo.
Después traté de cambiarme a otra roca,
Allí también grabé figuras,
Grabé un río, búfalos,
Grabé una serpiente,
Yo soy el Individuo.
Pero no. Me aburrí de las cosas que hacía,
El fuego me molestaba,
Quería ver más,
Yo soy el Individuo.
Bajé a un valle regado por un río,
Allí encontré lo que necesitaba,
Encontré un pueblo salvaje,
Una tribu,
Yo soy el Individuo.
Vi que allí se hacían algunas cosas,
Figuras grababan en las rocas,
Hacían fuego, ¡también hacían fuego!
Yo soy el Individuo.
Me preguntaron que de dónde venía.
Contesté que sí, que no tenía planes determinados,
Contesté que no, que de ahí en adelante.
Bien.
Tomé entonces un trozo de piedra que encontré en un río
Y empecé a trabajar con ella,
Empecé a pulirla,
De ella hice una parte de mi propia vida.
Pero esto es demasiado largo.
Corté unos árboles para navegar,
Buscaba peces,
Buscaba diferentes cosas,
(Yo soy el Individuo).
Hasta que me empecé a aburrir nuevamente.
Las tempestades aburren,
Los truenos, los relámpagos,
Yo soy el Individuo.
Bien. Me puse a pensar un poco,
Preguntas estúpidas se me venían a la cabeza.
Falsos problemas.
Entonces empecé a vagar por unos bosques.
Llegué a un árbol y a otro árbol,
Llegué a una fuente,
A una fosa en que se veían algunas ratas:
Aquí vengo yo, dije entonces,
¿Habéis visto por aquí una tribu,
Un pueblo salvaje que hace fuego?
De este modo me desplacé hacia el oeste
Acompañado por otros seres,
O más bien solo.
Para ver hay que creer, me decían,
Yo soy el Individuo.
Formas veía en la obscuridad,
Nubes tal vez,
Tal vez veía nubes, veía relámpagos,
A todo esto habían pasado ya varios días,
Yo me sentía morir;
Inventé unas máquinas,
Construí relojes,
Armas, vehículos,
Yo soy el Individuo.
Apenas tenía tiempo para enterrar a mis muertos,
Apenas tenía tiempo para sembrar,
Yo soy el Individuo.
Años más tarde concebí unas cosas,
Unas formas,
Crucé las fronteras
Y permanecí fijo en una especie de nicho,
En una barca que navegó cuarenta días,
Cuarenta noches,
Yo soy el Individuo.
Luego vinieron unas sequías,
Vinieron unas guerras,
Tipos de color entraron en el valle,
Pero yo debía seguir adelante,
Debía producir.
Produje ciencia, verdades inmutables,
Produje tanagras,
Di a luz libros de miles de páginas,
Se me hinchó la cara,
Construí un fonógrafo,
La máquina de coser,
Empezaron a aparecer los primeros automóviles.
Yo soy el Individuo.
Alguien segregaba planetas,
¡Árboles segregaba!
Pero yo segregaba herramientas,
Muebles, útiles de escritorio,
Yo soy el Individuo.
Se construyeron también ciudades,
Rutas,
Instituciones religiosas pasaron de moda,
Buscaban dicha, buscaban felicidad,
Yo soy el Individuo.
Después me dediqué mejor a viajar,
A practicar, a practicar idiomas,
Idiomas,
Yo soy el Individuo.
Miré por una cerradura,
Sí, miré, qué digo, miré,
Para salir de la duda miré,
Detrás de unas cortinas,
Yo soy el Individuo.
Bien.
Mejor es tal vez que vuelva a ese valle,
A esa roca que me sirvió de hogar,
Y empiece a grabar de nuevo,
De atrás para adelante grabar
El mundo al revés.
Pero no: la vida no tiene sentido.
01/05/2008 02:04 poemasinolvidables Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El amor nuevo, Amado Nervo (México)

Todo amor nuevo que aparece
nos ilumina la existencia,
nos la perfuma y enflorece.

En la más densa oscuridad
toda mujer es refulgencia
y todo amor es claridad.
Para curar la pertinaz
pena, en las almas escondida,
un nuevo amor es eficaz;
porque se posa en nuestro mal
sin lastimar nunca la herida,
como un destello en un cristal.

Como un ensueño en una cuna,
como se posa en la rüina
la piedad del rayo de la luna.
como un encanto en un hastío,
como en la punta de una espina
una gotita de rocío...

¿Que también sabe hacer sufrir?
¿Que también sabe hacer llorar?
¿Que también sabe hacer morir?

-Es que tú no supiste amar...

12/04/2008 22:03 poemasinolvidables Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Oración para que no me olvides, Óscar Castro (Chile)

Yo me pondré a vivir en cada rosa
Y en cada lirio que tus ojos miren
Y en todo trino cantaré tu nombre
Para que no me olvides

Si contemplas llorando las estrellas
Y se te llena el alma de imposibles,
Es que mi soledad viene a besarte
Para que no me olvides

Yo pintaré de rosa el horizonte
y pintaré de azul los alelíes
y doraré de luna tus cabellos
para que no me olvides.

Si dormida caminas dulcemente
por un mundo de diáfanos jardines,
piensa en mi corazón que por ti sueña,
para que no me olvides.

y si una tarde, en un altar lejano,
de otra mano cogida, te bendicen,
cuando te pongan el anillo de oro,
mi alma será una lágrima invisible
en los ojos de Cristo moribundo
¡Para que no me olvides!


12/04/2008 21:58 poemasinolvidables Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Voy a nombrar las cosas, Eliseo Diego (Cuba)

Voy a nombrar las cosas, los sonoros
altos que ven el festejar del viento,
los portales profundos, las mamparas
cerradas a la sombra y al silencio.

Y el interior sagrado, la penumbra
que surcan los oficios polvorientos,
la madera del hombre, la nocturna
madera de mi cuerpo cuando duermo.

Y la pobreza del lugar, y el polvo
en que testaron las huellas de mi padre,
sitios de piedra decidida y limpia, 
despojados de sombra, siempre iguales.

Sin olvidar la compasión del fuego
en la intemperie del solar distante
ni el sacramento gozoso de la lluvia
en el humilde cáliz de mi parque.

Ni el estupendo muro, mediodía,
terso y añil e interminable.

Con la mirada inmóvil del verano
mi cariño sabrá de las veredas
por donde huyen los ávidos domingos
y regresan, ya lunes, cabizbajos.

Y nombraré las cosas, tan despacio
que cuando pierda el Paraíso de mi calle
y mis olvidos me la vuelvan sueño,
pueda llamarla de pronto con el alba.

12/04/2008 04:58 poemasinolvidables Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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